Las altas temperaturas podrían tener un severo efecto
sobre la producción de arroz, según un trabajo de expertos de Filipinas. Los
investigadores han estudiado durante 12 años la producción de arroz y han
analizado los datos de temperaturas para estudiar la posible relación entre
ambos hechos.
La unión de estos dos factores ha
permitido concluir que las temperaturas medias diarias registradas desde 1979
tenían poco efecto sobre la productividad de arroz. Sin embargo, había un
fuerte eslabón entre el aumento de temperaturas nocturnas y la producción de
arroz, que han disminuido. Según los expertos, esta disminución durante la
noche se produce debido a que durante las horas nocturnas calientes, el arroz
necesita más energía para respirar y menos para el crecimiento.
Para Kenneth Cassman, de la Universidad de Nebraska, en EEUU,
la situación es preocupante si se tiene en cuenta que gran parte de la población,
especialmente de los países en vías de desarrollo, sustenta su alimentación
en el consumo de arroz. Para asegurar esta alimentación, la producción de
arroz debería aumentar un 1% cada año en todo el mundo, aseguran los expertos,
y según informa la BBC.
El arroz, el más popular
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para
la Agricultura y la Alimentación (FAO), el arroz, que se produce en 113 países,
es el alimento básico de más de la mitad de la población mundial. En el mundo
en vías de desarrollo, el arroz proporciona el 27% de la energía alimentaria y
el 20% de las proteínas. También la organización alertó, a principios de año,
la mala situación de este cereal.
Los responsables de organización internacional han alertado
de la disminución de las cosechas, a las que supera ya el crecimiento demográfico.
Así, de los 840 millones de personas que padecen hambre crónica, más del 50%
vive en zonas que dependen de la producción de arroz para alimentarse, obtener
sus ingresos y empleo.