Científicos del Servicio de Investigación Agrícola de
EEUU (ARS, en sus siglas inglesas) han utilizado para el cultivo de tomateras un
sistema de agricultura sostenible basado en el uso de legumbres como
fertilizante. Según los expertos, este sistema permite una mayor resistencia a
enfermedades que las tomateras cultivadas con fertilizantes químicos.
Los científicos han demostrado que al
menos 10 genes en las hojas de las tomateras cultivadas con el sistema de
agricultura sostenible se activan durante más tiempo, cosa que permite que las
tomateras vivan más tiempo que las cultivadas con cobertura plástica. Según
el estudio, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences,
estos genes podrían responder a señalas que emanan de la proporción específica
de nitrógeno, carbono y otros elementos provistos por el cultivo de cobertura.
Los expertos han comparado dos sistemas de cultivo de
tomateras. Uno de ellos basado en el método tradicional de cobertura con
polietileno negro con fertilizante químico, un método bastante común en el
sureste de EEUU. El otro sistema ha sido el sostenible, en el que las plantas
han recibido la mitad de la cantidad de fertilizante químico y fungicida que se
aplican en el sistema tradicional. Este sistema tienen la capacidad de proveer
nutrientes para el suelo y alguna protección natural contra enfermedades de las
hojas.
Además, otro de los beneficios de este sistema es la
capacidad de producir niveles aumentados de citocininas, hormonas de planta que
retardan la madurez y dejan que la planta viva durante más tiempo. Este sistema
podría permitir a los investigadores contar con nuevos sistemas de producción
sostenible, informa el ARS.