Esta inversión, anunciada por el secretario general de Energía,
Antonio Fernández Segura, tiene como objetivo reducir un 9% el consumo en este
sector para 2010. La medida se enmarca en el futuro Plan de Acción en materia
de ahorro energético que el Ministerio de Industria empezó a elaborar el
pasado mes de mayo.
Fernández Segura hizo el anuncio en la inauguración de un curso sobre
movilidad y consumo de energía celebrado en El Escorial (Madrid) esta semana.
Explicó que el propósito de su departamento es convertir la Estrategia de
Ahorro y Eficiencia Energética diseñada por el anterior Gobierno en un
programa de trabajo concreto que identifique las medidas que se adopten, los
objetivos, el calendario de cumplimiento, los responsables de la gestión de
dichas medidas y los medios de financiación y presupuestarios.
El Plan de Acción constará de dos fases, la primera desde 2004 hasta 2007 y
una segunda fase que abarcaría desde el año 2008 hasta el 2012, para adaptarse
al calendario del Plan Nacional de Asignación de Derechos de Emisión, ya que
uno de sus objetivos es, precisamente, reducir las emisiones contaminantes.
Fernández Segura no quiso anticipar cuándo entrará en vigor el Plan de Acción,
ya que deberá aprobarlo el Gobierno al tener "trascendencia
presupuestaria". No obstante, consideró "más que probable" que
la aprobación del Plan se asocie al debate de los Presupuestos Generales del
Estado para el año 2005.
El director general del Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía
(IDAE), Javier García Breva, explicó que este mismo mes se constituirá el
grupo institucional encargado de concretar el plan y se mostró confiado en
tenerlo listo "a la vuelta del verano".
Según García Breva, el borrador en el que se trabaja actualmente maneja los
mismos compromisos presupuestarios fijados en la Estrategia de Ahorro y
Eficiencia Energética: 26.000 millones de euros de inversión total (tanto el
sector público como el privado), de los que 2.000 millones corresponderán a
ayudas públicas.
El director general del IDAE calcula que los compromisos presupuestarios
ascenderán a entre 150 y 200 millones anuales. En el caso concreto del
transporte, Fernández Segura dijo que se han identificado quince grandes
medidas para mejorar la eficiencia energética, que implicarán una inversión
de 400 millones de euros hasta 2012.
García Breva precisó que esta cifra es orientativa y sólo incluye las medidas
de difusión y culturales para lograr un uso más racional del transporte, pero
no las inversiones asociadas a la implantación de medios de transporte más
eficientes y menos contaminantes.
Según el secretario general de Energía, las medidas diseñadas tienen dos
objetivos básicos: mejorar la eficiencia energética del transporte y reducir
la dependencia del petróleo. Por lo tanto, estas medidas irán destinadas a
sustituir los derivados del petróleo por otros combustibles (en principio
biocarburantes y posteriormente gas natural e hidrógeno), a propiciar el
desarrollo de vehículos más eficientes y a lograr un "uso más
racional" del transporte privado.