Greenpeace
ha dado a conocer los resultados de un estudio que demuestra que la Unión
Europea está despreciando oportunidades que favorecen simultáneamente a la
industria y al medio ambiente
Al
permitir que se sigan utilizando en los aparatos de frío (frigoríficos, aire
acondicionado...) gases refrigerantes del tipo HFC, que tienen un alto potencial
de cambio climático y provocan un mayor consumo de energía.
Greenpeace
ha descubierto que, en la refrigeración doméstica, son mucho más eficientes
los sustitutos de los gases fluorados como los HFCs. Uno de los objetivos del
estudio era averiguar el tipo de refrigerante utilizado en los electrodomésticos
con categoría energética A+ y A++ de los 21 fabricantes que participaban en la
iniciativa Energy Plus, apoyada por la Comisión Europea. El estudio ha revelado
que sólo 4 de 866 utilizan HFCs, mientras la gran mayoría usa hidrocarburos
(la tecnología "Greenfreeze" que Greenpeace lanzó en 1992).
Según
Greenpeace, las tecnologías ecológicas tipo "Greenfreeze" tienen un
doble beneficio: evitan el uso de HFC y consumen menos energía. Esto es
especialmente importante cuando la demanda eléctrica en España alcanza sus máximos
históricos precisamente por el uso masivo de aparatos de aire acondicionado
ineficientes. Sin embargo, la pasividad de la Administración está permitiendo
que los consumidores sean engañados con falsas etiquetas ecológicas en
aparatos que llevan HFC.
"Esta
es una gran oportunidad, en la que todos ganan, para que la industria fabrique
productos ecológicos, y sin embargo, la UE no les apoya con el reglamento que
necesitan. Hasta que esto ocurra y obligue a todos los aparatos de frío que se
vendan en Europa a no utilizar HFCs, la UE está despreciando al medio ambiente
para hacerle el juego a unos pocos fabricantes de sustancias químicas."
-ha declarado José Luis García Ortega, responsable de la campaña de Cambio
Climático y Energía de Greenpeace.
Un
borrador del reglamento de la UE para restringir los gases fluorados será
estudiado por el Consejo europeo a finales de este año. El alto potencial de
los gases fluorados para provocar el cambio climático ha sido reconocido a
nivel internacional y por eso estos gases están dentro de los regulados por el
Protocolo de Kioto. No obstante, la industria química que fabrica HFCs,
promueve su uso en frigoríficos y aparatos de aire acondicionado. Como
resultado, el reglamento propuesto no incluye planes de abandono progresivo para
muchos de los sectores importantes.
El
estudio de Greenpeace llega poco después de que las multinacionales Coca-Cola,
McDonald's y Unilever hayan demostrado que la transición de equipos
refrigerantes comerciales que utilizan HFCs a aquellos que utilizan
refrigerantes naturales puede ser mucho más rápida de lo esperado.
"Esta
falta de voluntad política para eliminar los HFCs no tiene excusas"- añadió
el portavoz de Greenpeace- "Cada día que se siguen fabricando estos gases
es un día perdido en la lucha contra el cambio climático."
Greenpeace
propone que la sustitución de HFCs en equipos de frío por tecnologías
Greenfreeze forme parte de las medidas del Plan Nacional de Asignación para
cumplir el Protocolo de Kioto. La investigación realizada por Greenpeace se ha
dado a conocer coincidiendo con la reunión de los ministros europeos de Medio
Ambiente, que durante este fin de semana van a discutir las oportunidades que la
protección del medio ambiente puede ofrecer a la industria.
NOTA:
Los frigoríficos y congeladores de categoría A+ consumen hasta un 25% menos
que los de categoría A, y los de categoría A++ consumen hasta un 64% menos que
los A, según la Directiva Europea de Etiquetado Energético revisada. Los 85
modelos disponibles de categoría A++ usan hidrocarburos (Greenfreeze). De los
781 aparatos de categoría A+, ocho no indican su refrigerante y sólo cuatro
usan el refrigerante fluorado HFC (el HFC-134a es 1300 veces más potente que el
CO2 en su influencia sobre el cambio climático).