Cerca de 1.500 científicos brasileños
y extranjeros reunidos en la III Conferencia del Proyecto a Gran Escala sobre la
Biosfera, el mayor programa de investigaciones medioambientales en zonas
tropicales, discutieron sobre el efecto de las alteraciones del uso del
suelo a causa del avance de la soja y de la cría de ganado.
Las consecuencias de las quemas en la atmósfera o el papel de
los distintos ecosistemas de la región amazónica en los cambios climáticos
fueron temas del encuentro que terminó hoy en Brasilia.
El área forestal amazónica, 5,5 millones de km² que abarca una gran
diversidad de realidades naturales y humanas, puede tener 30% de su territorio
transformado en sabana de aquí a 50 o 100 años. Ésta es la conclusión del
programa de investigación científica del Instituto Nacional de Pesquisas
Espaciales (Inpe) y del Instituto Nacional de Pesquisas de la Amazonía (Inpa)
en el cual seis científicos estudian la biosfera y la atmósfera de la región
amazónica. Hoy, cerca de 15% de la Amazonía brasilera ya está desmatada,
totalizando 615 mil km² del área de 4 millones de km² de la floresta en
territorio brasileño.
La principal causa del riesgo de que parte del
territorio amazónico se transforme en sabana es, según el coordinador del
programa y organizador de la Conferencia Científica, Carlos Nobre, la
deforestación, actividad que avanza, según explica, unos 25 mil km² a cada año
en la región. "La deforestación disminuye el volumen de lluvia y
contribuye para el calentamiento de las áreas descubiertas y trae sequía para
la región", agrega.
Nobre evalúa que el calentamiento global,
provocado por la emisión del gas carbónico de la quema de árboles, de
combustibles fósiles como el petróleo, y de las actividades industriales,
pueden afectar el régimen de lluvias y el clima de la región. Las temperaturas
están cerca de 1º C a 3º C más elevadas de las de hace 40 años,
principalmente en las regiones más desmatadas.
Para estabilizar la proliferación de las
quemas, manteniendo la concentración de gas carbónico (CO²) en los niveles de
hoy, es necesario invertir, según Nobre, en el avance científico de los países
en desarrollo. "Eso solamente será posible por medio de programas
gubernamentales serios que apoyen y estructuren los estudios científicos sobre
la Amazonía y con inversiones dos veces mayores que la actualmente destinada en
Brasil a ese sector", señala.
Paulo Artaxo, investigador de la Universidad
de São Paulo y coordinador de la Conferencia Científica, opina que las quemas
en la floresta amazónica, a partir de ahora pueden promover un escenario más
crítico que en otros años. Según Artaxo, las quemas en la Amazonia son
responsables por la emisión de 800 millones de toneladas de gas carbónico a
cada año. La floresta, según se ha comprobado por estudios científicos,
absorbe más carbono del que emite.
Extensión de la caatinga es más grande que
la conocida
Según diagnóstico sobre la vegetación, el
área de la caatinga en Brasil es 29,2% más grande de lo que se pensaba.
Informe de la Secretaría de Ciencia & Tecnología y Medio Ambiente
(Sectma), del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe) y del
Ministerio del Medio Ambiente (MMA), muestra que la caatinga alcanza 1,037 millón
de km², y no 734 mil km². El informe dice que el número de municipios
cubiertos por la caatinga también ha crecido de 1.116 ciudades para 1.280. El
ecosistema, exclusivamente brasileño, con 483 especies de plantas leñosas (árboles
y arbustos), sufre a cada año una deforestación de 4 mil km².
Los números relativos al área de la vegetación
típica del Nordeste brasileño hacen parte de un libro con 283 páginas, y un
CD-ROM titulado Escenarios para el Bioma Caatinga, un banco de datos sobre el
ecosistema, que puede ser consultado en el Inpe y en la Sectma, en una visita
programada. El gerente de proyecto de Sectma, Roberto
Gilson Campos, explica que hay aproximadamente el doble de mapas e imágenes en
el banco de datos que en el CD-ROM.
La distribución del CD y del libro, con edición
inicial de tres mil ejemplares, también será gratuita para universidades,
institutos de investigación, órganos públicos y escuelas. "Se trata de
un diagnóstico sobre la caatinga que subsidiará acciones de promoción del
desarrollo sustentable en la región", concluye Campos.
Fuente: rebelio.org