Granjeros
podrían ser capaces de bajar la tasa neta de "gases de invernadero"
– conocida como "el potencial del calentamiento global" – que sus
sistemas de granjería emiten, según científicos del Servicio de Investigación
Agrícola (ARS)
y colaboradores universitarios.
Los científicos
descubrieron que ciertas actividades, tales como cambiar a la labranza de
conservación, también podría aumentar los rendimientos de cosechas mientras
ayudando al medio ambiente.
Algunos gases en la atmósfera entrampan el calor cerca de la superficie de la
Tierra, similar a como las hojas de vidrio entrampan el calor dentro de un
invernadero. Los sistemas agrícolas sueltan y absorben ciertos gases de
invernadero. La diferencia entre las
emisiones totales y las absorciones de estos gases ayudan a los investigadores a
comprender el potencial del calentamiento global.
Plantas
remueven el bióxido de carbono, un importante gas de invernadero, del aire y lo
convierte a compuestos que contienen carbono. Eventualmente, mucho de ese
carbono se regresa al suelo como restos de cosechas, o desperdicios de los
animales que han comido las plantas. El carbono que se queda en el suelo mejora
las condiciones del suelo para la agricultura, y también "aísla" los
gases fuera de la atmósfera. Pero los residuos de cosechas y los desperdicios
de origen animal dentro y encima del suelo son descompuestos por microbios, un
proceso que suelta el bióxido de carbono al aire de nuevo.
Los microbios pueden convertir los fertilizantes de nitrógeno a óxido nitroso,
un potente gas de invernadero. Un tercer gas de invernadero, llamado metano,
puede ser soltado o absorbido por los suelos. El metano es soltado por algunos
tipos de ganado y desperdicios de origen animal.
En un laboratorio en Fort Collins, Colorado, investigadores del ARS estudian el
potencial del calentamiento global. Allí, el químico Arbin R. Mosier y el
científico del suelo Ardell D. Halvorson, de la Unidad
de Investigación del Suelo, Plantas y Nutrientes, y Gary A. Peterson
de la Universidad
Estatal de Colorado, creen que cambiar a la labranza de conservación,
un sistema de cultivación que no disturba el suelo, reducirá el potencial del
calentamiento global en algunas granjas. El disturbio del suelo estimula mucho
de la actividad microbiana que convierte materia orgánica y fertilizante de
nitrógeno a gases de invernadero.
Alrededor
de EE.UU., científicos del ARS están estudiando como una variedad amplia de prácticas
de gerencia afectan el potencial del calentamiento global.
Fuente:
ars.usda.gov