El Distrito adjudicará en concesión, la próxima
semana, la explotación por 15 años. Ministerio de Medio Ambiente analiza
extenderlo a otros rellenos.
El
biogás extraído será explotado y aprovechado como gas domiciliario o generación
de energía para la capital.
Para tal efecto, la Unidad Ejecutiva de Servicios Públicos (Uesp) cerrará la
próxima semana una licitación mediante la cual adjudicará, por el sistema de
concesión, el diseño y las obras que aseguren no solo la captura de ese
combustible, sino también la reducción de la emisión de los gases generados
por el relleno y que se van a la atmósfera produciendo el efecto invernadero o
calentamiento global.
Así lo informó el gerente de la Uesp, Jorge Alberto Torres, quien incluyó el
aprovechamiento del biogás -que es el gas producido por la descomposición de
basuras- en el Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos (Pgirs) expedido
ayer por resolución. Este plan señala las acciones que la administración de
Luis Eduardo Garzón realizará en los próximos cuatro años, en cuanto al
manejo de los residuos sólidos.
El
relleno, localizado en el extremo suroriental de Bogotá, por la autopista a
Villavicencio, comenzó a recibir residuos desde 1988. Tiene una extensión de
468 hectáreas y allí se arrojan actualmente cerca de 6.000 toneladas diarias
de basuras. Se calcula que el relleno produciría alrededor de 1.000 millones de
pies cúbicos de gas metano hasta el año 2014, y 600 millones de pies cúbicos
entre los años 2014 y 2020.
Para
evitar la acumulación de biogás en el relleno -más aún después del derrumbe
registrado en 1997-, se dispuso una red de chimeneas construidas verticalmente
por donde sale el combustible que hoy se quema.
La concesión que la Uesp adjudicaría sería para que, según la alternativa de
explotación escogida por el contratista favorecido (para uso como gas
domiciliario o energía), ejecute las obras de infraestructura en año y medio
como máximo, y opere el sistema del biogás por 15 años. Una vez entre en
operación el sistema, y pasados 18 meses, el concesionario tendrá que
comprometerse a girarle al Distrito 34 millones de pesos mensuales, por el
primer año de operación.
De
igual forma, el contratista debe buscar una reducción de la emisión de gases
entre el 7 y el 20 por ciento, teniendo en cuenta que esas disminuciones se
pagan internacionalmente a través de Certificados de Reducciones (CRE) que
beneficiarán al Distrito. En el mercado internacional, se pagan cuatro dólares
por cada tonelada de gas metano (uno de los componentes del biogás).
El
relleno Doña Juana será el primero en buscar la alternativa del
aprovechamiento del biogás. El Ministerio del Medio Ambiente, Vivienda y
Desarrollo, también está estudiando ese aprovechamiento en los rellenos de
Bucaramanga, la Costa Atlántica e Ibagué, dijo Marta Patricia Castillo,
coordinadora de la Oficina de Mitigación del cambio Climática, de esa cartera.
Otros
puntos del Plan
Este contempla, entre otros
aspectos, la ampliación de la planta de tratamiento de lixiviados -el líquido
que genera también la desintegración de las basuras- y la posible entrega por
concesión del sistema de recolección, transporte y disposición de los
escombros que se producen en la ciudad, calculados en 17 mil toneladas diarias.
Igualmente, plantea la conformación de la Empresa Distrital de Reciclaje y el
programa de selección de basuras. En conjunto, el plan para los cuatro años
tiene un costo de 4.718 millones de pesos.
El
relleno sanitario Doña Juana produciría 1.000 millones de pies cúbicos de gas
metano hasta el año 2014. Actualmente tiene redes de chimeneas que queman el
gas.
Fuente:
eltiempo.terra.com