Menos del 3 por ciento de certificaciones
que entrega anualmente la Organización Internacional de Estandarización (ISO)
por la buena gestión empresarial en pro del desarrollo sostenible corresponden
a empresas latinoamericanas, y de los concedidos la mayor parte recaen en compañías
argentinas y brasileñas.
Según explicó el presidente del Consejo
Empresarial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD) de México, Eduardo Prieto,
las compañías mexicanas no tienen como una de sus prioridades el cumplimiento
de las normativas medioambientales, al igual que el resto de las empresas
latinoamericanas.
Uno de los principales motivos es la existencia de un 80 por ciento de empresas
pequeñas y medianas, que viven en niveles de "subsistencia" y no
tienen acceso a créditos ni a tecnología, por lo que no pueden hacer frente a
la normativa ambiental, como explicó el coordinador para América Latina y el
Caribe del programa de Industria, Tecnología y Comercio del Programa de
Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Diego Masera.
La mayor parte de las empresas que obtienen certificación y adquieren
compromisos de sostenibilidad son las multinacionales de la región, puesto que
el resto empresarios alude no poder hacer frente a los gastos, a pesar de que
"está demostrado que la ecoeficiencia produce una reducción de los
mismos", explicó Prieto, que calificó a las pymes como "depredadoras
del ambiente".
Mientras las empresas grandes de América Latina y el Caribe incorporan normas
ambientales para medir y reducir el efecto invernadero, las pymes, que son la
gran mayoría, apenas conocen la existencia de estos problemas.
REDUCCION DE EMISIONES EN MEXICO En este sentido, Prieto valoró como positiva
la iniciativa tomada el pasado mes de agosto por Gobierno mexicano de entrar a
formar parte del proyecto 'Greenhouse Gas Protocol', destinado a reducir la
emisión de los gases de efecto invernadero en el tejido industrial mexicano,
aunque señaló que "su impacto será pequeño".
Masera por su parte también consideró importante que los empresarios mexicanos
y el Gobierno apuesten por la reducción de emisiones, teniendo en cuenta que
este país es el mayor emisor de CO2 de la región.
Según recoge el portal 'Tierramerica', las emisiones netas de este gas en México
se calculan en 444 millones de toneladas métricas, 67 por ciento de las cuales
se originan en la combustión de materiales fósiles (carbón, petróleo, gas
natural), según datos del Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA). En
conjunto estas cantidades representan el 1,5 por ciento de la emisión mundial.
El proyecto 'Greenhouse Gas Protocol' (Protocolo de Gas Invernadero) aglutina a
unas 150 firmas en el mundo, está financiado por agencias internacionales y
ofrece a empresas de todo tipo, incluidas pymes, instrumentos para medir sus
emisiones, identificar oportunidades de reducirlas y hacerse con tecnologías
limpias.
México es el primer país en desarrollo que se suma al plan; este país cuenta
con 48.000 empresas, de las que el 75 por ciento no cumple con las normas
medioambientales, según reconocen las autoridades.
Masera manifestó la esperanza de que con la entrada de México en el GHG
Protocol, las pequeñas empresas del país, "hasta ahora marginadas de la
regulación medioambiental", puedan acceder a su cumplimiento, así como
que la iniciativa se extienda a otros países de la zona.
El dióxido de carbono, el metano y el óxido nitroso son los principales gases
causantes del cambio climático, en porcentajes de 60, 20 y 6 por ciento
respectivamente, y para su reducción se acordó en 1997 el Protocolo de Kioto.
América Latina y el Caribe, donde 24 países han ratificado Kioto, es
responsable del 11 por ciento de las emisiones de CO2. Brasil y México están
entre los 20 mayores emisores de ese gas en el mundo.
Fuente: labolsa.com