El
ministro colombiano de Agricultura, Carlos Gustavo Cano, presentó ayer en Tokio
el proyecto de creación del mayor sumidero de dióxido de carbono del mundo,
para ayudar a los países industrializados a cumplir con el protocolo de Kyoto.
En
una conferencia en la Universidad de Naciones Unidas en la capital japonesa,
Cano introdujo a una audiencia formada por empresarios y diplomáticos el
llamado "Proyecto Gaviotas II", un vasto programa de reconversión
agroambiental de las sabanas altas de la región colombiana de la Orinoquia.
Tras
su conferencia, el ministro de Agricultura afirmó a EFE que la exuberante
vegetación colombiana es "un servicio medioambiental que queremos
vender", pero para eso "necesitamos cooperación internacional",
señaló.
El
ambicioso proyecto, que se extendería durante 20 años, se calcula que necesita
una inversión de 15 mil millones de dólares únicamente en su componente agrícola.
En
dos décadas, Colombia promueve la reforestación de 6.3 millones de hectáreas
cuyo desarrollo contribuiría, según el titular colombiano de Agricultura, a
solucionar en su país "el problema con implicaciones planetarias" del
narcotráfico.
Cano
afirmó que gracias a ese plan el Gobierno colombiano podrá seguir
"abriendo espacios económicos y sociales" para tratar de erradicar
ese problema y reparar todas sus consecuencias, como el desplazamiento de dos
millones de personas, la reinserción de los guerrilleros y de los soldados, una
vez finalice el conflicto.
Sobre
el naciente comercio de derechos de emisión, que muchos países y empresas
parecen dispuestos a adquirir para cumplir con los requisitos del protocolo de
Kyoto, el ministro señaló que se trata de "un negocio global, y si hay
algo global es la contaminación del medioambiente y por lo tanto sus
soluciones".
El
objetivo del Protocolo de Kyoto es conseguir reducir 5.2% las emisiones de gases
de efecto invernadero globales sobre los niveles de 1990 para el periodo
2008-2012. Para ello contiene objetivos legalmente obligatorios para que los países
industrializados reduzcan las emisiones de los seis gases de efecto invernadero
de origen humano como dióxido de carbono (CO2), metano (CH4) y óxido nitroso
(N2O), además de tres gases industriales fluorados: hidrofluorocarbonos (HFC),
perfluorocarbonos (PFC) y hexafluoruro de azufre (SF6).
Fuente:
prensa.com