El
calentamiento del planeta podría revertir el progreso humano y hacer imposible
el cumplimiento de los Objetivos del Milenio de la ONU, que pretenden reducir a
la mitad la pobreza y el hambre para 2015, advierte un estudio difundido hoy.
Un
grupo de 17 organizaciones medio ambientales y humanitarias se ha reunido por
primera vez para alertar al mundo de que la pobreza y los problemas del medio
ambiente son dos cuestiones muy relacionadas y hay que combatirlas
conjuntamente.
Bajo
el título "Up in Smoke", el informe, auspiciado por Oxfam,
Greenpeace, Action Aid y WWF/Adena, entre otras entidades, insta a los países
desarrollados a tomar medidas concretas para evitar que el mundo se convierta en
un desastre para mediados de este siglo.
Las
ONG, coordinadas por el Grupo de Trabajo para el Cambio Climático y el
Desarrollo, reclaman a los países industrializados que reduzcan sus emisiones
de dióxido de carbono y otros gases en un 60 o 70 por ciento respecto a sus
niveles de 1990, un objetivo mucho más ambicioso que el establecido en el
protocolo de Kioto.
También
deben ayudar a los países pobres a adaptarse al cambio del clima, ya que, a
menudo, son los que más sufren sus efectos, como los recientes huracanes en el
Caribe y las inundaciones en Bangladesh.
El
profesor Rajendra K Pachauri, director del instituto indio de Recursos y Energía
(Teri) y presidente del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático,
recalca en el prólogo que "el impacto del cambio recaerá de forma
desproporcionada sobre los países pobres".
Apoya
el documento el religioso sudafricano Desmond Tutu, premio Nobel de la Paz y ex
obispo anglicano de Ciudad del Cabo, quien urge a los Gobiernos "a trabajar
con las organizaciones del medio ambiente para hallar soluciones que eviten una
catástrofe que exacerbará el sufrimiento humano hasta niveles nunca
vistos".
El
autor del estudio, Andrew Simms, de la Fundación para la Nueva Economía (NEF,
en inglés), apunta que, mientras que muchos políticos y entidades se han
propuesto erradicar la pobreza en el mundo, la cuestión del cambio climático
suele pasar desapercibida.
"Necesitamos
un marco global para detener el cambio climático que esté basado en la
igualdad", dice Simms, y añade que, a la hora de tomar cualquier decisión,
los Gobiernos deberían tener siempre en cuenta qué efectos tendrá para el
calentamiento global.
La
coalición advierte de que si no se pone freno a los excesos que están
deteriorando el planeta será imposible cumplir los ocho Objetivos de Desarrollo
del Milenio, entre los cuales se incluyen también la reducción de la
mortalidad infantil, la mejora de la salud materna y el combate del sida y el
paludismo.
Para
ayudar a los países pobres a adaptarse al cambio climático, los ricos deben
poner dinero, teniendo en cuenta -subrayan las ONG- que los subsidios para sus
industrias de combustible fósil fueron, en los años noventa, de 73.000
millones de dólares anuales.
En
su informe, las organizaciones sugieren que se desarrollen proyectos de energía
renovable a pequeña escala, lo que ayudaría tanto a combatir la pobreza como a
revertir el calentamiento del planeta.
Para
ello, es necesario que organismos financieros como el Banco Mundial cambien sus
prioridades y se involucren, añaden.
La coalición aplaude el reciente anuncio del primer ministro británico, Tony
Blair, de convertir la pobreza en Africa en una prioridad del G8 (grupo de países
más industrializados) en 2005, cuando esté bajo presidencia del Reino Unido,
pero señalan que cualquier acción en ese campo debe ir acompañada de medidas
de protección del medio ambiente.
Fuente:
caracol.com.co