El clima ejerce una enorme influencia
en la Naturaleza y en nuestras vidas, determina en gran medida la fauna y la
flora de cada lugar, la cantidad de agua dulce disponible, los cultivos, ... y
al final también influye en la cultura y medios de vida de cada región del
mundo.
Desde hace más de 20 años los
científicos vienen advirtiendo que la temperatura de nuestro planeta está
aumentando debido a la actividad industrial, y que esto está causando cambios
en el clima de la Tierra.
La temperatura media global de la
superficie terrestre se ha incrementado de 0,4 a 0,8ºC desde el siglo pasado, y
en la década de los 90 se encuentran los seis años más cálidos de todo el
período.
Sabemos que el clima es un sistema complejo
y cambiante de circulación del aire de la atmósfera en permanente intercambio de
energía con el mar y la superficie terrestre, y también sabemos que en
otras
épocas era muy diferente al actual, por ejemplo, hace 10.000 años la
temperatura media global era de 4 a 5º C inferior a la de hoy, yel hielo cubría
una gran extensión del planeta. Así que no es una novedad que el clima cambie,
lo que es un gravísimo problema es que cambia tan rápido que la humanidad no
puede adaptarse y una gran parte de la población, sobre todo la más pobre,
sufrirá un empeoramiento de sus condiciones de vida: inundaciones, pérdida de
fertilidad del suelo, propagación de enfermedades tropicales, .....
EL INVERNADERO SE
CALIENTA
La vida se ha desarrollado en
la Tierra como resultado de muchas condiciones que hacen este planeta realmente
especial. Una de esas condiciones es el efecto invernadero. Es un proceso
natural en el que parte de los rayos del sol que llegan a la superficie y luego
son reemitidos hacia el espacio en forma de calor, quedan atrapados en la atmósfera
por la acción de ciertos gases, de manera que se retiene un calor del Sol que
mantiene la superficie de la Tierra a una temperatura adecuada para la vida.
El vapor de agua es el agente
principal en este proceso, pero hay otros gases que también cuentan y cuya
concentración en la atmósfera ha aumentado considerablemente por las
actividades humanas en los últimos 100 años, de modo que se está
intensificando artificialmente el efecto invernadero, y aumentando la
temperatura del planeta.
El principal gas de efecto
invernadero es el CO2; su concentración ha aumentado en un 32% desde la
revolución industrial y más de las tres cuartas partes de este aumento se
deben a la quema de combustibles fósiles (carbón, fuel, gas) en procesos
industriales, para transporte, uso doméstico, .etc.., en definitiva para
obtener energía. También los incendios forestales liberan CO2 a la atmósfera.
El metano, es otro importante
gas de efecto invernadero, cuya concentración se ha más que duplicado. Algunas
prácticas agrícolas, las explotaciones ganaderas intensivas de porcino y los
procesos de obtención de combustibles fósiles (como el gas natural) son
actividades emisoras de metano.
Otros gases causantes del
cambio climático que emitimos en menor cuantía son los oxidos de nitrógeno
(NOx) y los clorofluocarbonos (CFC y HCFC), que se han venido usando en las
neveras, equipos de aire acondicionado y aerosoles, y que antes no existían en
la atmósfera.
LAS CONSECUENCIAS DEL
CAMBIO CLIMÁTICO
Si el aumento de emisiones
sigue como hasta ahora, sin tomar ninguna medida, la temperatura media global en
la superficie terrestre será de 1,2 a 3,5ºC mayor que la actual hacia el año
2080. Los continentes se calentarán el doble de rápido que los océanos, y
también se notará más el aumento de temperatura en los inviernos en latitudes
altas. Lloverá más en algunas regiones pero menos en otras, y los Trópicos,
zona de gran riqueza ecológica, sufrirán notables alteraciones de su régimen
de lluvias.
SUBIDA DEL MAR
El nivel del mar
subirá lenta pero constantemente, y en el 2080 aumentará unos 40 cm de
promedio global. En consecuencia se calcula que 81 millones de personas sufrirán
inundaciones por esta causa. La gran mayoría de países del sudeste asiático,
desde Pakistan hasta Vietnam, incluyendo Indonesia y Filipinas, y también
los de África oriental y el Mediterráneo, los pequeños estados insulares del
Caribe, del Océano Indico y del Pacífico corren el riesgo de desaparecer.
Pero si se tomaran medidas para
disminuir las emisiones de CO2 y se estabilizaran al 50% de las actuales, los cálculos
científicos indican que se retardaría la subida del mar en unos 40 años,
reduciendo el número de afectados por inundación en el 2080 en 75 millones de
personas.
DISMINUCIÓN DEL AGUA
DISPONIBLE El
aumento de temperatura junto con la alteración del régimen de lluvias y la
salinización de acuíferos costeros por intrusión salina, harán que en muchas
zonas escasee el agua disponible, tanto para beber como para riegos. Se estima
que en el año 2080 unos 3000 millones de personas sufrirán escasez de
agua, especialmente en zonas ya con graves problemas de abastecimiento: el norte
de África, Oriente Medio y la India.
También se prevé una
disminución del caudal de los ríos en Australia, la India, el Sur de África,
la mayor parte de Europa y Sudamérica y Oriente Medio.
Si se redujesen los
niveles de emisiones hasta estabilizarlos a un 50% por encima de la concentración
actual estos impactos podrían mitigarse sustancialmente, retrasando más de un
siglo el impacto sobre el caudal de los ríos y disminuyendo en 2000 millones la
población afectada por la escasez de agua.
HAMBRE Y ENFERMEDADES
Las cosechas se verán alteradas por dos factores
principalmente: el calor, que induce mayor evapotranspiración de las plantas,
que requieren por ello más agua, y la abundancia de CO2, que tiene un efecto
fertilizante. Las previsiones son de aumento de rendimiento en latitudes medias
y altas, y menor producción en zonas subtropicales, como en la India, y
especialmente en África, que se enfrentará a nuevas hambrunas.
El aumento global de
temperatura dará lugar a una extensión del campo de acción de insectos
portadores de enfermedades, como la falciparum malaria que se estima que
en el 2080 afectará a 290 millones de personas más que hoy, la mayoría en
China y Asia central. Pero también se ha calculado que un esfuerzo de reducción
de emisiones disminuiría considerablemente este numero.
LAS NEGOCIACIONES
La previsión de los impactos
que el cambio climático podría causar y el propósito de evitarlos, llevaron a
la ONU en 1992 a impulsar un acuerdo internacional: la Convención Marco sobre
Cambio Climático. Este acuerdo tardó 5 años en concretarse en un compromiso
de reducción de emisiones, el Protocolo de Kioto, y desde entonces han
pasado otros 3 años sin que se hayan cerrado todos los términos del acuerdo y
por tanto aun no ha entrado en vigor.
En el Protocolo se establecen
para los países desarrollados, unos límites concretos de reducción o limitación
conjunta de emisiones de 6 tipos de gases (no solo de CO2 que es con mucho el
principal causante del problema) en relación al nivel de emisiones que tenían
en 1990, y estas reducciones deben ser alcanzadas en el periodo 2008-2012.
La disminución global promedio
es solo de un 5%, muy inferior a la aconsejada por los científicos, y para los
principales emisores se reparte así:
Unión Europea
reducirá un 8%
EEUU
reducirá un 7%
Japón
reducirá un 6% |
Para facilitar que la disminución
de gases se haga en la zona del mundo donde resulte más barato, se introdujeron
en el Protocolo una serie de procedimientos llamados Mecanismos de Flexibilidad.
Los Mecanismos de Flexibilidad son tres:
Comercio de Emisiones:
consiste en que un país pueda apuntarse como reducción emisiones que en
realidad no han tenido lugar, por el simple método de cómprarlas. Por ejemplo,
En 1990 la antigua URSS entró en crisis y su consumo de energía descendió
mucho, por eso ahora emite menos CO2 que en 1990, pero Rusia ha firmado el
Protocolo con 0% de reducción respecto a 1990, luego la diferencia entre lo que
realmente emitirá entre 2008-2012 y lo que emitía puede venderla a otro país,
como cuota de reducción.
Mecanismos de Desarrollo
Limpio: se puede
hacer un acuerdo con un país que haya firmado el Protocolo de Kioto, para
invertir en algún tipo de instalación o proceso en su territorio que dé lugar
a que la producción de gases de invernadero por ese tercer país sean menores,
por ejemplo porque se sustituye una fábrica por otra más eficiente, o se
instala una central energética menos emisora de Co2 y la reducción se la
apunta el inversor como propia.
Implementación Conjunta:
Este se parece al anterior, pero los dos países implicados tienen compromiso de
reducción o control de emisiones.
Hay muchos cabos que atar en
estas propuestas: desde una posible cuota máxima de compra de gases, qué tipo
de proyectos son elegibles para MDL e IC, cual es el método en cada caso para
llevar la contabilidad de las emisiones evitadas y como se hará el control;
también si habrá sanciones y como se establecerán. En la Conferencia de La
Haya, en Noviembre, se cerrarán estas cuestiones.
No es de extrañar que hasta
ahora el Protocolo de Kioto solo haya sido ratificado por un puñado de países
islas directamente amenazados por la subida del mar, y que los demás estén
esperando a que se formalicen estos mecanismos, puesto que pueden convertir
el compromiso de reducción en un cambalache que les permita no hacer casi nada
efectivo respecto al Cambio Climático.
La puntilla, por si lo anterior
no fuese suficiente, es que también entra en negociación la contabilización
de sumideros, los medios naturales de absorción del CO2, principalmente los
bosques. El hecho de plantar un bosque o incluso conservarlo servirá para
evitar medidas de reducción de emisiones aunque si luego el bosque se quema no
hay ninguna reducción.
REDUCIR EL IMPACTO DEL
CAMBIO CLIMÁTICO
La gente que más va a sufrir
las consecuencias de la alteración del clima es la que menos ha contribuido a
provocarla. Las diferencias en emisiones de CO2 per cápita entre los países
desarrollados y el resto del mundo son apabullantes.
La única vía para mitigar los impactos del
cambio climático es disminuir las emisiones de CO2 hasta niveles
que retrasen estos impactos de modo que las poblaciones y los ecosistemas tengan
tiempo suficiente para adaptarse. Este nivel se sitúa en 1,8 toneladas por
habitante y año para el año 2030. Actualmente la media mundial es de 4,6
toneladas de CO2. Es evidente a quien le toca hacer el esfuerzo.
Hay un problema de tiempo:
cuanto más se tarde en iniciar la reducción de emisiones, mayores tendrán que
ser éstas para contrarrestar el avance en el calentamiento del planeta.
La realidad es que incluso los
niveles de reducción del Protocolo de Kioto, que son realmente escasos para lo
que requiere la situación, resultan excesivos para la voluntad de luchar contra
el cambio climático que muestran los gobiernos de países desarrollados.
Son necesarias medidas de
disminución de uso de la energía mediante la promoción del ahorro y la
eficiencia. Las energías a apoyar son las renovables, nunca la energía
nuclear, que causa muchos más daños de los que pueda solucionar, a causa de la
producción de residuos radiactivos, los problemas de seguridad y los costes
económicos entre otros muchos factores.
MEDIDAS PARA LUCHAR
CONTRA EL
CAMBIO CLIMÁTICO
Transporte.-es
un sector muy dependiente de los combustibles fósiles, cuyas emisiones de CO2
ya en 1990 alcanzaban el 28% de las emisiones de origen energético y continúan
creciendo rápidamente. Hay que potenciar los medios de transporte más
eficientes como el transporte público y el ferrocarril convencional para
desplazamientos interurbanos. También es necesario impulsar la fabricación de
motores de tecnologías menos consumidoras de carburante.
Eficiencia energética.-
Es la obtención de los mismos bienes o servicios con menor gasto de energía.
Se trata de usar nuevas tecnologías como en el caso de las lámparas de bajo
consumo en iluminación. Las inversiones en eficiencia además resultan
rentables a corto o medio plazo.
Ahorro de energía.-
El aumento en el consumo de energía que viene experimentando nuestro país no
responde, en gran medida, a la satisfacción de necesidades básicas sino a la
creación de nuevas necesidades típicas de países ricos: por ejemplo el
incremento de instalaciones de aire acondicionado que han supuesto un notable
crecimiento del consumo eléctrico en verano. Si se promocionaran medidas de
aislamiento térmico de edificios, y de uso adecuado de la electricidad (no para
calefacción ni para cocinar) se obtendrían ahorros considerables de emisiones.
Energías renovables.- La
promoción de energías de bajo impacto ambiental como la eólica, la solar térmica
y fotovoltaica, minihidráulica y biomasa, en un contexto de promoción del
ahorro y la eficiencia llevan a la sustitución de las energía fósiles y por
tanto a la reducción de emisiones de CO2.
Medidas económicas.-
Modificar la fiscalidad de los productos energéticos con la incorporación de
impuestos ambientales que se inviertan luego en eficiencia y energías
renovables.
La dieta del CO2
Ecológica, solidaria y económica
Hacer la dieta del CO2, además
de aportar indudables ventajas a la salud del planeta, y de ser un ejercicio práctico
de solidaridad, es también un método seguro para ahorrar energía y dinero.
El primer consejo es
consumir lo imprescindible, el derroche y el abuso están reñidos con la ecología.
Recuerda que en el proceso de fabricación de bienes de consumo se usan grandes
cantidades de agua, electricidad y materiales, y se contamina de diferentes
maneras el entorno.
- El frigorífico es
el electrodoméstico de mayor consumo, elige el de mayor eficiencia, que está
etiquetado con la letra A y tiene un consumo anual aproximado de 370 Kwh.
- Las lavadoras bitérmicas
tienen doble toma de agua, de manera que el agua caliente proviene de la caldera
de gas, y no es necesario calentarlo por resistencias eléctricas. Los programas
en frío y económicos son suficientes.
- Prácticamente todos
los lavavajillas pueden
conectarse en su toma de agua a la red de agua caliente que provenga de una
caldera; como en el caso anterior se ahorra electricidad. Para familias de menos
de 3 miembros deberíamos reflexionar sobre su conveniencia por antiecológico.
- Si tienes cocina eléctrica,
o radiadores eléctricos por acumulación nocturna es hora de sustituirlos por
gas: consumirás la cuarta parte de energía para obtener lo mismo.
- Si tienes agua caliente o calefacción
central (lo más recomendable)
exige que se instalen contadores individuales (calorímetros) para que cada
vecino pague con arreglo a su consumo.
- En invierno baja la temperatura de
tu casa de 25ºC a 20ºC, no es necesario ir en mangas de camisa para sentirte cómodo.
- Si estás pensando en cambiarte de casa,
pide que te informen de las condiciones térmicas de la vivienda: una estimación
del consumo energético (certificación energética), valor del índice de
aislamiento (kg de la NBE-79), tipo de espesor y colocación del aislamiento,
etc. Una vivienda bien aislada consume la mitad de energía que otra que no lo
esté para mantener la misma temperatura interior.
Hay dos factores
fundamentales a la hora de mantener una vivienda ecológica y económica: la
orientación al Sur y un sistema de calefacción centralizada. Una casa
orientada al Sur se beneficiará del sol en el invierno.
Con cada Kwh que ahorras dejas de emitir a la atmósfera
500 gramos de CO2 que causa el efecto invernadero y ahorras 18 ptas. Un kwh es
la energía que ahorras si: lavas a 40ºC en lugar de hacerlo a 90ºC; decides
lavar a mano en lugar de usar el lavavajillas o utilizas una bombilla de bajo
consumo durante 1 semana.
- La destrucción de los
bosques tropicales
es otro factor que aumenta el efecto invernadero y provoca la desaparición de
especies. No compres nunca muebles hechos con maderas tropicales.
Siempre que sea posible, hay
que reducir transporte:
a)estudiando los
desplazamientos de modo que se reduzca el recorrido total;
b)el empleo del coche junto con
otra persona;
c)utilizando el transporte público;
d) siempre que puedas yendo a
pie o en bicicleta. Los automóviles originan el 40% del CO2 producido en el
transporte.
- Si te duchas en lugar
de bañarte,
ahorrarás agua, cuyo almacenamiento, purificación y transporte consume energía.
Ecologistas en Accion de La Rioja
Parte del Informe: El cambio en el clima del
planeta
Fuente EcoPortal.net