El dióxido de carbono, el vapor de agua y otros gases que forman parte de la atmósfera tienen la particularidad de absorber calor que emite la Tierra, por lo cual ésta evita perder gran parte de dichas radiaciones hacia el espacio.
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Este fenómeno recibe el nombre de efecto invernadero y los gases con dicha propiedad se llaman gases efecto invernadero (GEIs).
La presencia de los GEIs es indispensable para que existan las condiciones de vida actuales, por ejemplo en ausencia de ellos, la temperatura media global de la atmósfera en la superficie terrestre descendería de 15ºC a -18ºC, siendo imposible la vida.
Mediciones de los GEIs efectuadas a partir de la revolución industrial hasta nuestros días demuestran que éstos han aumentado significativamente producto del creciente uso de los combustibles fósiles, la deforestación y el mal uso de la tierra. La concentración de dióxido de carbono en la atmósfera ha aumentado a partir de 1850 en un 0,3% por año. Evidentemente la quema de combustibles fósiles y naturales por parte del hombre en estos últimos 150 años ha sido la causa principal del aumento de los GEIs en la atmósfera. El dióxido de carbono aumentó un 30% y el metano más del doble producto de la acción antrópica.
Con el objeto de contrarrestar el aumento de los GEI por acción del hombre (antropógena) se profundizó el estudio del ciclo del carbono y se destacó la importancia que tiene la fotosíntesis y por ende los vegetales para atrapar carbono atmosférico y transformarlo en materia vegetal (biomasa). Por tal motivo se comenzó a considerar que las plantaciones forestales son excelentes sumideros de carbono atmosférico, siendo por ello consideradas para lograr la estabilización de las concentraciones de GEI en la atmósfera a un nivel que impida interferencias antropógenas peligrosas en el sistema climático. Ese nivel debería lograrse en un plazo suficiente para permitir que la producción de alimentos no se vea amenazada y además que el desarrollo económico prosiga de manera sostenible.
Medidas internacionales para mitigar los impactos del cambio climático
La comunidad internacional está impulsando la elaboración de un "derecho blando"(soft law), basado en resoluciones y declaraciones de conferencias y en la creación de organizaciones internacionales para orientar a los estados.
La Convención Marco sobre el Cambio Climático (CMCC) pretende lograr estabilizar las concentraciones de gases efecto invernadero en la atmósfera reduciendo las causas antropogénicas. Las medidas a adoptar deben justificarse económicamente. La conservación de los bosques naturales y el aumento de las plantaciones de leñosas son esenciales para captar el dióxido de carbono que es el causante principal de tal efecto.
En abril de 1995 la Conferencia de las Partes (COP) de la CMCC autorizaron efectuar actividades de implementación conjunta (IC), abierta a todos los países signatarios de la Convención. La finalidad del mecanismo es lograr instrumentar un sistema de colaboración entre las Partes para reducir los Gases de Efecto Invernadero (GEI).
La IC consiste en acuerdos por medio de los cuales una entidad privada en un país cumple parcialmente su cometido de reducir los niveles de GEIs, compensando algunas de sus emisiones domésticas con proyectos de mitigación que financia en otros países. Por lo expresado, las entidades emisoras de dióxido de carbono dentro de países desarrollados con altos costos de reducción de emisiones de GEIs podrían invertir en la Argentina a través de proyectos con oportunidades de reducción de emisiones a costos más bajos. Este tipo de arreglos internacionales es posible debido a que las acciones eficaces dirigidas a disminuir los GEIs tendrán el mismo impacto sobre la capacidad de la atmósfera para atrapar el calor, independientemente de dónde estén la fuente y el sumidero de los gases.
Contexto Internacional
Actualmente los países industrializados están invirtiendo en otros países, en actividades forestales que potencien la retención y/o reduzcan las emisiones de carbono.
Los 15 países industrializados convinieron en reducir, para el período 2008-2012, un 5,2 % sus emisiones en relación con los niveles de 1990. La Sagpya a través del sector forestal en la búsqueda de aportar soluciones a los GEI está trabajando en el estudio de la aplicación de modelos forestales para la fijación de carbono y producción de madera.
Capacidad de asimilación de CO2 por la forestación en la República Argentina
Un árbol para producir 446 g de madera, deberá tomar 650 g de CO2 y liberará a la atmósfera 477 g de O, por lo cual un m3 de crecimiento en biomasa forestal (tronco, raíces, ramas, hojas) absorbe 0,26 tonelada de carbono equivalente (tC).
La tasa actual de forestación en la Argentina es de 100.000 ha/año lo que representa (asumiendo un valor promedio de crecimiento de 25m3/ha/año) un incremento de 2.500.000 m3/año. De esta forma la Argentina está capturando por año 650.000 t C.
Proyectos Forestales
En la Argentina se pueden presentar Proyectos referidos al Mecanismo de Desarrollo Limpio (Protocolo de Kioto), aunque todavía no ha sido aprobado el marco legal internacional. Para ello existe una Oficina Argentina de Implementación Conjunta (OAIC) cuyo punto focal es la Secretaría de Desarrollo Sustentable y Política Ambiental de la Nación. La sede está en San Martín 459 de Capital Federal Los lineamientos básicos de presentación de proyectos pueden ser solicitados en dicha Secretaría.