La ministra de Medio Ambiente de España,
Cristina Narbona, culpó en Buenos Aires al anterior gobierno de su país,
encabezado por José María Aznar, por su ”desidia” y ”negligencia” ante
el cambio climático.
Según Narbona, Aznar (1996-2004) apostaba a
que nunca entraría en vigor el Protocolo de Kyoto, que fija obligaciones de
reducción de emisiones de gases de efecto invernadero a 30 países
industrializados que lo ratificaron.
Gracias a la reciente ratificación de Rusia, el tratado será obligatorio a
partir del 16 de febrero de 2005.
La funcionaria habló en el marco de la Décima Conferencia de las Partes de la
Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que se
realiza en Buenos Aires desde el lunes 6.
Este miércoles quedó inaugurado el encuentro de ministros de Ambiente y jefes
de delegación de los países parte de la Convención.
Narbona relató que Aznar comparaba el incumplimiento de los compromisos
ambientales españoles con el de países de la Unión Europea (UE) que infringían
obligaciones de estabilidad presupuestaria.
”Eso llevó a España a convertirse en el país de la UE que más se ha
alejado del cumplimiento de los objetivos del Protocolo de Kyoto”, dijo
Narbona.
La contaminación española de dióxido de carbono y otros gases invernadero
(que recalientan la atmósfera) aumentó 40 por ciento desde 1990. España es así
el país industrial que más expandió sus emisiones. Y por eso ahora corre
contra el reloj para cumplir los compromisos de Kyoto.
El Protocolo establece que entre 2008 y 2012 los países industriales deben
abatir sus emisiones de gases hasta 5,2 por ciento debajo de los volúmenes de
1990.
La UE fue uno de los actores del Norte rico que más respaldó la vigencia del
Protocolo. Estados Unidos (el mayor contaminador de gases invernadero) retiró
su firma del tratado en 2001, y Australia no lo ratificó.
La ministra destacó que el presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero
intenta ”recuperar tiempo perdido” mediante un conjunto de iniciativas.
Una de ellas es la creación de la Red Iberoamericana de Oficinas de Cambio Climático,
presentada formalmente con un programa de trabajo este miércoles en Buenos
Aires.
Narbona también remarcó la vulnerabilidad de su país ante el cambio climático.
Según un informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente, España sufre
disminución del caudal de los ríos, aumento de la temperatura media y elevación
del nivel del mar, además de un fuerte deterioro de los suelos y desertificación,
causados por el recalentamiento global de la atmósfera.
El secretario español para la Prevención de la Contaminación y el Cambio Climático,
Arturo Gonzalo, precisó que la aportación hídrica en el sur y este de España
se redujo más de 23 por ciento en el último siglo.
La temperatura media subió un grado, más que el promedio de la UE, de 0,9
grados. En algunas zonas, como la sudoriental Murcia, la temperatura media subió
dos grados, según estudios en esa zona, dijo Gonzalo.
El promedio de elevación del mar, que fue de 2 milímetros en los últimos 100
años en la costa atlántica española, llegó a 3,5 milímetros en la
septentrional Cantabria, y se ve una marcada erosión de las playas del litoral
de la nororiental Cataluña, advirtió el funcionario.
”Esto nos ocurre con un aumento de un grado en la temperatura, pero el informe
de la agencia europea indica que para 2080 el incremento será de cuatro
grados”, y España, junto a otros países mediterráneos, está entre los más
vulnerables de Europa al cambio climático, aseveró.
Narbona estima que la meta de esta conferencia es aprobar una iniciativa
(presentada por Argentina) de realizar durante 2005 seminarios que discutan
nuevos compromisos a adoptar más allá de 2012, cuando venza el plazo del
Protocolo de Kyoto.
Se supone que esos compromisos deberían abarcar a grandes naciones en
desarrollo, como China, India y Brasil, y lograr la adhesión de Estados Unidos.
Esa propuesta es obstaculizada por Washington, y por algunos socios de la
Organización de Países Exportadores de Petróleo (como Arabia Saudita y
Kuwait) que reclaman compensaciones por el perjuicio que causaría a sus economías
una eventual reducción del consumo de crudo.
La combustión de gas, carbón y de derivados del petróleo es la mayor fuente
de gases invernadero.
Esas compensaciones son ”inadmisibles”, dijo Narbona.
Es ”socialmente justo” que los países menos adelantados pidan ayuda para
adaptarse a los efectos locales del cambio climático, pero es ”inaceptable”
que reclamen lo mismo naciones de elevados ingresos, que han gozado de
”beneficios extraordinarios” por sus ventas de crudo, sostuvo.
La ministra aseguró que la UE mantiene un papel muy activo para avanzar hacia
compromisos futuros en contra de las posiciones más retrógadas de Estados
Unidos, a pesar de versiones según las cuales el bloque no adopta ”una posición
lo suficientemente beligerante” en las negociaciones.
Fuente: ips