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Establecido en 1997, el
Protocolo de Kyoto es un tratado internacional cuyo objetivo principal es lograr
que para 2008-2012 los países desarrollados disminuyan sus emisiones de gases
de efecto invernadero a un 5 por ciento menos del nivel de emisiones de 1990.
1988: Toronto, Canada: Se celebró la Conferencia de Toronto sobre Cambios
en la Atmósfera. Esta fue la primera reunión de alto nivel donde científicos y
políticos discutieron sobre las medidas a tomar para combatir el cambio
climático. De hecho, durante esta Conferencia, los países industrializados se
comprometieron a reducir voluntariamente las emisiones de CO2 un 20% para el año
2005, lo que se conoció como el “Objetivo Toronto”. Esta reunión fue crucial
para la creación del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC).
Inicialmente estaba formado por los 300 mejores científicos del mundo a los que
se les encargó revisar e informar sobre los últimos acontecimientos científicos,
impactos y soluciones al cambio climático.
1990: Sundsvall, Suecia: Se hace público el Primer Informe de
Evaluación del IPCC. En este informe se ve la necesidad de reducir las emisiones
de CO2 en un 60-80% sobre los niveles de 1990, para conseguir estabilizar la
concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera. Las evidencias
encontradas en este primer informe, provocan la negociación del Convenio Marco
sobre Cambio Climático de la ONU.
1990: Ginebra, Suiza: Segunda Conferencia Mundial sobre el Clima. El
informe del IPCC se convierte en el impulso necesario a nivel político para
hacer frente de manera global y sin dilación al grave problema del cambio
climático a través de la UNFCCC, y reafirma el deseo de que existan compromisos
reales de reducción por parte de la comunidad internacional. La declaración
política de esta cumbre se reafirma en que “existen amenazas de daños serios o
irreversibles, y la falta de completa certidumbre científica no debe ser razón
para posponer medidas para prevenir tal degradación medioambiental”. Y llegando
más lejos, acordaron que “el objetivo final debería ser estabilizar las
concentraciones de gases de efecto invernadero a un nivel que prevenga las
interferencias antropogénicas con el clima”.
1990: ONU, Nueva York: La Resolución 45/212 de la ONU establecía el
Comité Negociador de la UNFCCC, bajo los auspicios de la Asamblea General, con
el mandato de desarrollar estas negociaciones con el objeto de llegar a tiempo a
la Cumbre de la Tierra de Rio de 1992. La primera sesión de trabajo de este
grupo estuvo ensombrecida por la Primera Guerra del Golfo.
1991: ONU, Nueva York: Las negociaciones del grupo finalizaron en una
sesión maratoniana de la UNFFF. Como un primer paso, los países industrializados
se comprometían a reducir sus emisiones de CO2 a los niveles de 1990 para el año
2000. para decepción de la mayoría de los países, y bajo la presión de la
Administración de Bush padre, los compromisos que se adoptaron no eran
legalmente vinculantes.
1992: Rio de Janeiro, Brasil: Durante la Cumbre de la Tierra, entra en
vigor la UNFCCC abriéndose el período para la adhesión de todos los países.
1994: La Asociación de Pequeños Países Insulares (AOSIS) intenta
introducir un protocolo pidiendo a los países industrializados que reduzcan sus
emisiones de CO2 en un 20% sobre los niveles de 1990 para el año 2005. Su
supervivencia está en juego.
1995: Cumbre de Berlín sobre Clima. Primera Conferencia de las Partes
(COP1) con la asistencia de los más altos niveles políticos. En esta reunión se
llegó a la conclusión de que los acuerdos de la UNFCCC eran demasiado laxos para
conseguir el objetivo de proteger al planeta de cambio climático,
particularmente si no decía nada de periodos posteriores al 2000. Las Partes
acordaron negociar un protocolo o un acuerdo legal a tiempo para la COP3 que
contuviese limitaciones y reducciones de emisiones específicas. El protocolo
propuesto por la AOSIS se introdujo como elemento de negociación.
1995: Italia: Se publica el Segundo Informe de Evaluación del IPCC. En
este informe colaboran 2.000 científicos y expertos concluyendo que “el balance
de las evidencias sugiere la influencia humana discernible sobre el clima
global”, cuyos primeros impactos estamos ya viendo.
1996: Suiza: Segunda Reunión de las Partes (COP2). Mientras se hacían
pequeños progresos en conseguir objetivos de reducción de emisiones de CO2 para
un nuevo protocolo, se produjo algo inesperado cuando EEUU anunció que quería
que los compromisos de este protocolo fueran legalmente vinculantes, aunque
también introdujo por primera vez el concepto de comercio de emisiones. En la
declaración de Ginebra se asienta el trabajo del IPCC sobre la necesidad de
“fortalecer urgentemente las acciones a tomar”; el planeta tiene que hacer
frente a “impactos significativos, frecuentemente adversos” del cambio
climático.
1997: Bélgica: Los ministros de Medio Ambiente de la UE acuerdan un
objetivo de reducción de cara a las negociaciones de Kioto de un 15% para el año
2010. La propuesta europea generó una gran actividad diplomática y fue atacado
duramente por EEUU y Japón.
1997: ONU, Nueva York: años después de la Cumbre de Rio, todos los
líderes mundiales se dieron cita en una sesión especial de la Asamblea General
de la ONU para revisar el progreso de los compromisos hechos en 1992. La
Asamblea fue un poco decepcionante ya que solo se progresó en delimitar los
temas a tratar en la próxima reunión, en Kioto, Japón. Clinton declaró
“traeremos a la Conferencia de Kioto un compromiso por parte norteamericana
fuerte, realista y con límites obligatorios que reducirán significativamente
nuestras emisiones."
1997: Alemania: EEUU anunció su posición de lograr una estabilización
de sus emisiones sobre los niveles de 1990 para el 2010 y una reducción de 5%
para el 2015. Japón apuesta por una reducción del 5% para 2010 de 3 gases de
efecto invernadero pero sin que sean legalmente vinculantes.
1997: Japón: Las negociaciones en torno al Protocolo concluyen con la
adopción de un compromiso legalmente vinculante de reducción para todos los
países industrializados. Se estableció el compromiso de lograr una reducción del
5,2% para el año 2010 sobre los niveles de 1990. El Protocolo de Kioto también
incluía la posibilidad de establecer un comercio de emisiones entre países
industrializados. Bajo este compromiso, Japón debía reducir un 6%, EEUU un 7% y
la UE un 8%. Otros países tenían el compromiso de estabilizar sus emisiones como
Nueva Zelanda, Rusia o Ucrania, o incrementarlas como Noruega un 1% y Australia
un 8%. Este Protocolo fue firmado por 160 países.
1998: Argentina: Se celebró la COP4 donde se empezaron a negociar
algunos aspectos no resueltos como los Mecanismos de Desarrollo Limpio, el
Comercio de Emisiones y la transferencia de tecnología. Así mismo, se establece
una fecha límite para decidir las reglas de Kioto.
1999: Alemania: Se celebra la COP5, en donde se intensifican los
trabajos para conseguir cumplir con los calendarios establecidos en la COP4.
2000: Holanda: Se celebra la COP6, donde se prevía la oportunidad de
poder cerrar todos los aspectos inconclusos de Kioto y asegurar unas reducciones
reales de gases de efecto invernadero. Finalmente, y ante la decepción de muchos
país, no fue así.
2001: Alemania: Se da lugar a la conocida COP6-bis, con el objetivo de
desbloquear lo ocurrido durante la COP6 en La Haya, de manera que se pueda
llegar a un acuerdo que permita poner en marcha el Protocolo de Kioto.
2001: Marruecos: En Marrakech se celebra la COP7, donde finalmente se
llega a un texto legal donde se recogen los compromisos de cada uno de los
países y se estructuran muchos de los mecanismos del Protocolo de Kioto, a pesar
de que aún quedan determinados aspectos que faltan por resolver.
2002: India: Se da lugar la COP8 en Nueva Delhi avanzando sobre
aspectos relativos a los Mecanismos de Desarrollo Limpio.
2003: Italia: Se celebra la COP9 avanzando en aspectos tratados
durante la COP8, siendo el acontecimiento más sonado las confirmaciones y
desmentidos por parte de Rusia sobre su ratificación.
Rusia ratifica el protocolo de kioto en septiembre de 2004
El protocolo de Kioto, que Rusia se comprometió a ratificar, es considerado
como el más apremiante de los cerca de 200 acuerdos sobre medio ambiente de la
ONU, pero su eficacia continuará siendo limitada tras ser rechazado por Estados
Unidos, el primer contaminador mundial.
El acuerdo internacional podrá entrar en vigor a más de seis años de su
adopción, en diciembre de 1997. La luz verde rusa era indispensable luego de la
defección de Estados Unidos en 2001, ya que las reglas de ratificación
benefician a los grandes contaminadores.
Kioto pide a los países industrializados reducir sus emisiones de seis gases,
como el CO2, que calientan la atmósfera a raíz de su larga vida.
Esos gases son emitidos masivamente por todas las actividades humanas en las
que se utilizan fuentes de energía fósiles, cárbon, petróleo y gas, y aumentan
inevitablemente con el crecimiento económico, incluso si se hace todo lo posible
para reducir esta relación.
Su reducción implica no sólo a la industria, sino también a los transportes y
a toda persona que recurre al fuel como calefacción, utiliza su vehículo o viaja
en avión. Implica además cambios considerables en el modo de vida y en la
tecnología: ahorro de energía, energía renovable y "vehículos ecológicos" son
cuestiones prioritarias.
La reducción global exigida para 2010 a 38 países industrializados, un 5,2%,
parece débil. Pero la base de comparación es 1990 y, entre tanto, algunos países
como Estados Unidos y Canadá ya aumentaron sus emisiones en un 13%.
Para Estados Unidos, que rechazó Kioto por considerarlo como demasiado
apremiante, respetar el protocolo hubiera significado una reducción efectiva de
emisiones del 35,7% para 2010, con respecto a 1990, había indicado en diciembre
pasado el negociador norteamericao Harlan Watson.
Pero sin este país, que emite un cuarto del CO2 del planeta, y sin los países
en vías de desarrollo que emiten el 40% y no tienen obligaciones según el
protocolo, Kioto tendrá un alcance reducido.
En efecto, sólo debería provocar una reducción mundial de gases de efecto
invernadero del 3% con respecto a su crecimiento natural para 2010, según un
experto de la Agencia Internacional de Energía (AIE), Cedric Philibert.
La ONU recordó este jueves, rindiendo homenaje "al sentido del Estado del
presidente Vladimir Putin", que Kioto sólo era un primer paso en la lucha contra
los cambios climáticos.
Es que el CO2 y otros gases ya acumulados en la atmósfera van a calentar el
planeta en una media de dos grados para 2010, según los expertos científicos de
la ONU. Esto aumentará el riesgo en frecuencia e intensidad de ciclones,
canículas, inundaciones y otros cataclismos.
Según la Unión Europea, el gran impulsor de Kioto, las emisiones mundiales de
gases de efecto invernadero, deben ser reducidas en un 50% "antes de 2010". Y
por ello, las futuras negociaciones climáticas deberán incluir a los países en
vías de desarrollo, cuyas emisiones alcanzarán a las de las naciones del Norte
en 2025, según la AIE.
Fuente: caracol.com