La aplicación del Protocolo de Kioto para combatir los efectos del cambio
climático le costará a Italia unos trescientos millones de euros al año durante
los próximos ocho ejercicios, según las previsiones del Ministerio de Economía.
El Protocolo de Kioto, consensuado en 1997, entra en vigor hoy en los 141
países que lo han ratificado y obliga a la reducción en la emisión de sustancias
contaminantes, lo que llevará a los estados a inversiones para acondicionar sus
sistemas productivos.
Italia presentará el martes próximo ante la Comisión Europea su plan para la
adecuación a lo establecido en Kioto y los técnicos del Ministerio apuntan que
al sistema industrial y energético italiano se le han asignado cuotas de emisión
de anhídrido carbónico equivalentes a las necesarias para garantizar el
crecimiento económico.
Por su parte, el titular de Medio Ambiente, Altero Matteoli, aseguró hoy en
el Senado que el Protocolo es un instrumento "positivo", pero sólo es "el primer
paso" en el combate contra la contaminación que causa el efecto invernadero.
"Hace falta una reducción más consistente, conseguible a través de un
esfuerzo de todos los países, porque no es realista proceder a la adopción de
medidas unilaterales", dijo Matteoli.
Fuente: EFE