Celso Amorim, ministro
de Asuntos Exteriores de Brasil, se encuentra de gira por África firmando
acuerdos de cooperación. En su visita a Senegal, Amorim se comprometió a
ofrecer gratuitamente un avión especializado en la lucha contra el acrídido.
Los ministros de Asuntos Exteriores de Senegal,
Cheikh Tidiane Gadio, y de Brasil, Celso Amorim, se estrecharon en un
interminable abrazo luego de firmar un acuerdo que prevé una asistencia técnica
brasileña para fomentar una lucha integrada contra el acrídido que ha invadido
este año Senegal y otros países de la zona.
En Senegal, la comitiva brasileña, compuesta por más de treinta miembros del
cuerpo diplomático de ese país, fue recibida con honores dado las urgencias
que tiene ese país por hacer convenios de cooperación que le permitan paliar
sus problemas más urgentes.
Por ese motivo, Brasil le ha ofrecido asistencia a Senegal en el marco de la
lucha contra las langostas, otorgándole gratuitamente a las autoridades de ese
país un avión "Ipanema" especializado en la lucha contra el acrídido.
Además, concedió diez becas a Senegal para favorecer la formación y el
entrenamiento de pilotos, técnicos agrónomos y mecánicos de este país de
Africa occidental.
El ministro Amorim llegó anteayer a Dakar para una visita oficial de dos días
a Senegal, tercera etapa de un viaje a cinco países subsaharianos. Amorim llegó
a Dakar procedente de Guinea Bissau y encabezando una delegación de treinta
miembros que incluye a la ministra encargada de la Promoción de la Igualdad
Racial, Matilda Ribeiro.
Luego de estar en las islas de Cabo Verde, Guinea Bissau y Senegal, Nigeria será
la próxima etapa de Amorim, quien se trasladará luego Camerún.
La diplomacia del Gobierno de Luiz Inacio Lula Da Silva muestra un particular
interés por África y no se descarta una futura gira de Lula al continente
africano. Los intereses brasileños en la región van desde los acuerdos
comerciales hasta compromisos de cooperación que pueden llegar a incluir
partidos de fútbol a beneficio de la lucha contra el hambre y la pobreza.
En ambos casos, no deja de llamar la atención este giro en la tradición diplomática
brasileña, que no sólo incluye países de habla portuguesa, sino también países
que no tienen un fuerte vínculo histórico con Brasil, como el caso de los países
del África.
Para muestra, sóla basta mencionar el encuentro que mantuvieron Amorim nada más
llegar a Dakar, con el presidente de Senegal, Abdoulaye Wade, en el cual se
destaca el anuncio de la reunión de la comisión mixta de cooperación creada
entre ambos países.
Dicha reunión pone fin a diez años de letargo de la comisión mixta refleja,
en opinión de los ministros, la voluntad mutua de dar un nuevo impulso a las
relaciones bilaterales.
Fuente: eldiarioexterior.com