Bruselas renuncia a fijar
objetivos obligatorios de reducción de emisiones para después de 2012 si no lo
hace EE.UU.
El Ejecutivo comunitario dice que no está dispuesto a asumir
en solitario los costes económicos de estas políticas
La Comisión Europea ha renunciado a fijar
objetivos obligatorios de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero
para la Unión Europea (UE) después del año 2012, plazo de vencimiento del
Protocolo de Kioto, que entrará en vigor el 16 de febrero, si no lo hacen también
EE.UU. y otras potencias emergentes, como China e India, que no han ratificado
este acuerdo internacional. Europa no está dispuesta a asumir en solitario los
costes económicos de estas políticas.
El Ejecutivo comunitario reafirma en un
documento la importancia de limitar el calentamiento global del planeta a un máximo
de dos grados centígrados por encima del nivel del periodo preindustrial, y señala
que para alcanzar este objetivo será necesaria una reducción global de las
emisiones en 2050 de al menos un 15% respecto a los niveles de 1990. Esta
constatación no se traduce, sin embargo, en ningún objetivo obligatorio de
recorte.
Este movimiento significa un cambio radical
respecto a la política seguida por la anterior Comisión de Romano Prodi, que
siempre quiso que la UE asumiera un papel de liderazgo, incluso cuando la puesta
en marcha del Protocolo de Kioto estaba en el aire por las dudas de Rusia.
Ambiciosos y efectivos
El comisario de Medio Ambiente, Stavros Dimas,
negó ayer que el presidente del Ejecutivo comunitario, José Manuel Durao
Barroso, quiera abandonar esta posición. "Somos muy ambiciosos, y nos
gustaría mantener nuestro papel de liderazgo en cambio climático, pero nos
gustaría al mismo tiempo ser efectivos. Si sacrificamos nuestra determinación
a la hora de obtener resultados por una política de causar impresiones, no
estoy de acuerdo", dijo.
Por ello, el principal objetivo de la
estrategia europea es conseguir que EE.UU., India y China se sumen a la lucha
contra el cambio climático, ya que estos tres países, junto con la UE, Canadá,
Rusia y Japón, representan el 75% de las emisiones de gases de efecto
invernadero. Sólo EE.UU. constituye ya una cuarta parte del total mundial de
emisiones.
"Cualquier esfuerzo adicional de la UE
debe ir acompañado por una acción similar de otros países que realizan
importantes emisiones", indica el documento. "Se trata de un problema
global y lo que debemos hacer es persuadir al resto de emisores. Sería más fácil
y más efectivo reducir las emisiones si participan más países", insistió
Dimas.
En este sentido, el comisario afirmó que se
están produciendo "cambios" en la opinión pública norteamericana y
en algunos estados, como California, que ya ha fijado sus propios límites de
emisiones. Reconoció, no obstante, que el Gobierno de Bush piensa que para
combatir el cambio climático es suficiente invertir en tecnologías limpias.
Fuente: Consumer.es