El análisis sistemático de las transformaciones que los
gestores forestales de seis países europeos (Alemania, Estonia, Letonia, Reino
Unido, Rusia y Suecia) para obtener la certificación FSC de 18 millones de hectáreas
de bosques, demuestra que ese proceso produjo mejoras significativas.
En la conservación de la biodiversidad, la
planificación de la gestión, la salud y la seguridad y los derechos laborales
de los trabajadores forestales.
El estudio analizó 2.810 exigencias de acciones correctivas indicadas por los
certificados independientes para que los gestores forestales lograran y
mantuvieran la certificación FSC en los seis países europeos mencionados. Las
acciones correctivas detallaban defectos en los aspectos ambientales, sociales y
económicos que constituyeron la base del estudio de WWF/Adena de las mejoras
aportadas por el FSC.
Duncan Pollard, Director del Programa Forestal Europeo de WWF/Adena, dijo:
“Nuestro análisis proporciona pruebas concluyentes del valor de una
certificación creíble para muchos de los implicados en toda Europa.
Simplemente nos hemos fijado en los cambios reales que la certificación FSC
aportó a la gestión forestal; y los resultados hablan por si mismos. El
estudio destaca también muy claramente los beneficios sociales y económicos
que el FSC produce para los políticos, los gobiernos, los propietarios
forestales, la industria forestal, los empleados y los usuarios recreativos de
los bosques”.
En Alemania, Estonia, Letonia, Reino Unido, Rusia y Suecia la biodiversidad
mejoró a través de medidas como una silvicultura menos impactante, mejor
protección de hábitats clave, nivel más elevado de madera muerta, medidas
para aumentar la diversidad de especies, menor compactación del suelo, mejor
gestión del agua y mayor control de la contaminación.
En los seis países, la certificación FSC produjo condiciones laborales más
seguras y aumento de la capacitación de los trabajadores, mejor planificación
a largo plazo y estrategias más adecuadas para minimizar los perjuicios económicos.
El sistema FSC proporciona un marco sólido para el cumplimiento de una gran
cantidad de normativas, directrices y códigos de buenas prácticas que no
siempre se obedecía en la práctica. Se mostró especialmente efectivo ayudando
a la industria forestal de los países recién incorporados a la UE para que
aplicaran en la práctica una infinidad de disposiciones de la UE. Por otra
parte, al obligar a una mejor trazabilidad, posibilita un mejor el control de
las talas ilegales.
Pollar añadió: “Esperamos que nuestro estudio ponga de manifiesto los
valores añadidos de una certificación correcta y el hecho de que estos
procesos no son sólo buenos para el medio ambiente sino, también, para las
empresas y la sociedad. Tiene la virtud de poner en práctica una gran cantidad
de medidas a las que tanto la Comisión como los países de la UE se han
comprometido. Las conclusiones de nuestro estudio demuestran que la certificación
FSC constituye una inversión inestimable para la gestión presente y futura de
los bosques europeos”.
Fuente: wwf/adena