"Hemos registrado una importante tendencia de
calentamiento en los últimos 30 años, una tendencia que está relacionada
principalmente con el aumento de los gases invernadero en la atmósfera",
dijo James Hansen, del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA, con
sede en Nueva York.
Pero si este año puede ser especialmente
caluroso, el pasado no lo fue menos. El 2004 fue el cuarto año más caluroso de
los registros. Las temperaturas promedio de la tierra y la superficie de los océanos
mostraron que el año pasado la media de las temperaturas estuvo 0,48 grados
centígrados por encima de las temperaturas promedio entre 1951 y 1980, según
indicó Hansen.
El año más caluroso registrado hasta ahora fue 1998, mientras que 2002, 2003 y
2004 fueron el segundo, tercero y cuarto, respectivamente, lo que muestra una
tendencia francamente alarmante, según expresaron los expertos de la NASA.
Los fenómenos naturales también empeoran la situación
Factores de corto plazo como las erupciones volcánicas que lanzaron pequeñas
partículas de ácido sulfúrico a la atmósfera en 1963, 1982 y 1991, y que
pudieron producir cambios climáticos por un período que puede durar meses o
incluso años.
También el fenómeno de El Niño - cuando el agua cálida se expande sobre gran
parte del Océano Pacífico tropical - tiene una influencia a corto plazo en el
clima. La escalada en las temperaturas de 1998, por ejemplo, estuvo asociada con
una las más fuertes corrientes de El Niño de los últimos siglos.
Aunque para la NASA, el fenómeno que ha contribuido en mayor medida a las altas
temperaturas de los últimos años es el dióxido de carbono que emiten los
automóviles, industrias y empresas de servicios, conocido como el gas
invernadero. Hansen dijo que por culpa del daño a la capa de ozono que han
provocado estas emisiones de gases, la superficie de la tierra absorbe más
energía del sol de la que refleja al espacio.
Esa energía extra, junto con una corriente débil de El Niño, serían las
causas por las que este año 2005 podría ser todavía más caluroso que los años
anteriores, y probablemente más incluso que 1998. Tanto, que la NASA teme que
sea el más cálido de la Historia.
Fuente: elmundo