Las empresas cementeras que operan en Castilla y León (Cementos Portland Valderrivas, Cementos Cosmos y Tudela Venguín) se han comprometido de forma voluntaria a adoptar una serie de medidas para mejorar la gestión ambiental de sus plantas
Antes del plazo que fija la ley y para reducir de forma progresiva las principales emisiones del proceso de fabricación de cemento, en concreto las 80.000 toneladas de CO2 que tendrán que ahorrar para cumplir el Protocolo de Kyoto.
Se trata de un acuerdo de colaboración para la prevención y control de la contaminación en esta industria de Castilla y León, y que permitirá a estas empresas adaptarse a la Ley de Prevención y Control Integrados de la Contaminación, una trasposición de la Directiva de la UE conocida como IPPC, que se aplicará de forma obligatoria en todas las instalaciones existentes a partir de 2007.
Fuente: Fundación Entorno