China envió una expedición que partió rumbo al Everest con la misión de limpiarlo de la suciedad que en los últimos 80 años vertieron los turistas en la montaña
El equipo deberá recoger los cientos de toneladas de desechos, ya que hay basura con elementos venenosos que amenazan con contaminar amplias zonas de la superficie y que volvieron intransitables algunos tramos del paisaje.
La limpieza sólo se ejecutará del lado chino, ya que la montaña comparte frontera con Nepal. También apuntará a despejar la zona de la base.
En 10 años misiones preliminares de limpieza han quitado más de 10 toneladas de suciedad, debido a las quejas de alpinistas que llamaban al Everest como “el mayor vertedero del mundo”.
A la vez, la expedición buscará confirmar la altura del monte para evaluar la expansión y el repliegue de sus glaciares.