El Distrito Federal de México podría obtener hasta 6 millones 216 mil pesos en "pago" por las 37 mil toneladas de bióxido de carbono que se dejarán de emitir a la atmósfera de manera anual con la puesta en marcha del Metrobú
Los gases de tipo invernadero que dejen de producirse gracias a la agilización del flujo vehicular en Insurgentes pueden ser colocados en el mercado de bonos de carbono que forma parte de los compromisos del Protocolo de Kioto para la reducción de este tipo de emisiones.
Es decir, estos gases que dejan de emitirse se convertirán en bonos virtuales para comercializar a través del Banco Mundial.
Cada tonelada de bióxido de carbono que no se emite se cotiza a un precio de entre 5 y 12 euros. Los compradores son todos aquellos países o empresas que están obligados a reducir sus emisiones y que ante la imposibilidad de hacerlo, "pagan a los países que ya lo hicieron", explicó Miguel Ángel Cervantes, director de la Oficina Mexicana de Mecanismos de Desarrollo Limpio de la Semarnat.
Tomando en cuenta el tipo de cambio de esta moneda a 14 pesos, la cantidad que podría recibir la entidad se calcula entre 2 y 6 millones de pesos, dinero que se reinvertiría en trabajos ambientales.
El proyecto ya fue presentado al Fondo Prototipo de Carbono del Banco Mundial.