La firma Loofah SA realizó el lanzamiento de la
siembra de la esponja vegetal orgánica, dirigida a pequeños productores como
propuesta válida para la reactivación productiva de la agricultura familiar
Los responsables de la empresa destacaron que el manejo de este cultivo, en
todas sus instancias, es totalmente artesanal e involucra a toda la familia. Por
ello, el cultivo de la esponja es la propuesta más viable para introducir al
sector campesino minifundista a una agricultura alternativa y sustentable,
considerado por sus características como un proyecto social, teniendo en cuenta
el bajo costo de producción y el considerable rendimiento, lo que redunda
positivamente en la economía familiar.
Loofah SA ha logrado posicionar los productos elaborados a partir de la
esponja vegetal orgánica en los exigentes mercados de Europa y EE UU y, últimamente,
también está incursionando en mercados africanos y asiáticos. "Cada vez
está creciendo más el mercado de los productos elaborados con la esponja
vegetal. Ahora ya estamos en 35 países y cada día aumenta la demanda. Hay cada
vez más aceptación de los productos en el mercado internacional y estamos muy
satisfechos con la respuesta de los campesinos sobre todo", dijo Brigitte
Fuzzelier, presidenta de Loofah SA.
El total de la producción de esponja vegetal orgánica se exporta
manufacturada. Se da trabajo en forma directa a más de 1.400 familias de
campesinos, indígenas, artesanos y pescadores, aunque el número de productores
está en franco aumento. Para el inicio de la cosecha, Loofah SA podría llegar
a emplear hasta 10 mil campesinos, y para ello cuenta con el apoyo del Banco
Interamericano de Desarrollo (BID), que le ha otorgado una línea de crédito.
"Estamos queriendo llegar a casi 10 millones de esponjas", adelantó
la ejecutiva.
El viernes comenzaron los cursos de capacitación y asistencia técnica
para los campesinos, brindados junto a las organizaciones no gubernamentales
Oipic y Madretierra.