Según este programa, las emisiones de CO2 en las actividades mundiales
de producción se reducirán en un 20% por unidad producida en 2010 respecto a
2001. En el ámbito de las actividades logísticas, Toyota planea una reducción
del 10% respecto a 1990 en Japón; la compañía aplaza la definición de objetivos
para el resto del mundo hasta determinar sus actuales emisiones en 2007.
Para conseguir estos objetivos, Toyota pretende "incrementar dramáticamente
la productividad" mediante el desarrollo de nuevas tecnologías que ayuden a
reducir las emisiones, promover el uso de "nuevas energías" y "estudiar su
introducción". En el ámbito de la logística, reducirá las emisiones
"mediante mejoras en la eficiencia del transporte".
Por regiones, estas políticas pretenden alcanzar el objetivo de la Asociación
de Fabricantes Automovilísticos Japoneses (JAMA) de reducir las emisiones de CO2
hasta los 140 gramos por kilómetro para 2009 en Europa. En Norteamérica no se
plantean objetivos concretos, y Toyota señala que promoverá las tecnologías
necesarias para alcanzar "la mejor eficiencia energética".
Así, la multinacional japonesa precisa que promoverá el desarrollo de
vehículos limpios, en especial de los híbridos y la nueva generación de células
de combustible, así como de nuevos combustibles (biocombustibles y
sintéticos).
MAS RECUPERACION
Además de las medidas contra el cambio climático, el Plan de Acción
Medioambiental aborda otras tres líneas de trabajo: el reciclado de recursos, la
gestión de sustancias peligrosas y las emisiones de partículas contaminantes,
además de establecer los grandes ejes del sistema de gestión medioambiental.
Los sistemas de reciclado se implantarán a un ritmo "sostenido" tanto en
Japón como en Europa, con el fin de llegar a tasas de recuperación y
reciclabilidad del 95% del vehículo para 2015. Por ejemplo, promoverá el
desarrollo de nuevos métodos y herramientas de desmantelado de coches.
También pretende ampliar la utilización de materiales reciclables en la
construcción de vehículos, por ejemplo del llamado 'Eco-Plástico Toyota': las
tecnologías ya existentes deberían permitir utilizar hasta un 15% de materiales
a base de resina en 2010.
En cuanto a las cuatro "sustancias de preocupación" --plomo, mercurio, cadmio
y cromo hexavalente, todos ellos metales pesados nocivos para la salud y el
Medio Ambiente--, el objetivo es introducir en los mercados japonés y europeo
vehículos con presencia cero de estos metales a partir de 2006, con una completa
eliminación de los mismos en 2007.
El programa de gestión medioambiental incluye otras medidas, como el refuerzo
de la formación de la plantilla y del diálogo con las comunidades locales, la
promoción de la I+D en este ámbito, y la sensibilización de los conductores para
una conducción más ecológica.