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| Azúcar orgánica de mayor calidad en Cuba |
La Empresa productora de azucar orgánica, Carlos Baliño, gana espacio en el mercado internacional, con muy buena aceptación en países de Europa y Asia
Esperanza Martínez Cabrera, directora de negocios de la entidad, expuso que recientemente asistieron a la Feria Internacional de Nuremberg, en Alemania, “donde tuvimos contacto con nuestros clientes y pudimos conocer sobre el comportamiento de los productos orgánicos en un mercado tan exigente como el de Europa”.
Destacó que esta azúcar está avalada por varias firmas, entre ellas ECOCERP, prestigiosa certificadora internacional reconocida por los reglamentos europeos, JAS de Japón y Biosuise, “lo que nos permite, dijo, ampliar nuestras posibilidades de mercado y poder conquistarlo en la medida que incrementemos nuestra producción”.
Indicó que toda la azúcar orgánica de este año ya está en gran parte contratada y ponderó la calidad de esta, por el riguroso cumplimiento de los parámetros establecidos para su producción, que la hacen altamente competitiva.
No obstante, los azucareros de la empresa Carlos Baliño, situada en el municipio villaclareño de Santo Domingo, trabajan para implantar un sistema de calidad con la norma ISO 9000, que en opinión de Martínez, constituirá otro importante aval cualitativo para que esta oferta de la Isla atraiga una mayor confianza de los clientes.
Se han adoptado medidas, sobre todo en la agricultura cañera, desde la siembra hasta la recolección de las cañas, dando paso a un cultivo mediante técnicas totalmente ecológicas, sin el empleo de productos químicos como fertilizantes, herbicidas y otros, que tradicionalmente se utilizan en el laboreo de estas plantaciones, y en su lugar han desarrollado abonos con residuos de la propia cosecha.
En la actividad industrial, explicó la especialista, tampoco se aplican agentes químicos para limpiar los equipos, ni para clarificar el producto, que se envasa en sacos de papel de 25 kilogramos, depósitos aprobados por organismos internacionales que certifican el cumplimiento por el productor de las obligaciones establecidas para desarrollar este comercio.
Con cuatro años en dicha producción, este central, “no ha recibido quejas de los clientes; por el contrario, su azúcar orgánica suscita interés y aceptación en el mercado”.
INCREMENTAR LA PRODUCCION
Este colectivo ha llevado a cabo cuatro cosechas de este tipo y prevén aumentar la cosecha para producir hasta diez mil toneladas, que ya han vendido a clientes de Japón, Francia, Canadá, Holanda e Italia, entre otros.
Expertos cubanos afirman que en los últimos años, la demanda se incrementó en Japón, Estados Unidos y en los países de la Unión Europea en más de 160 %. Por ejemplo, en el mercado japonés de productos orgánicos se comercializan hoy unos tres mil millones de dólares anuales, en tanto los europeos estarían importando unos 12 000 millones en alimentos sanos.
Según publicaciones especializadas, en América Latina destacan Paraguay, Brasil, Ecuador y Argentina entre los principales productores de esta azúcar de alto valor agregado, que, por su precio, es consumida preferentemente en naciones de alto poder adquisitivo.
No obstante, estudiosos opinan que “el mundo se inclina cada vez más hacia estas producciones limpias, que no dañan la salud ni el entorno”, voluntad ecologista que los azucareros cubanos ya ven con muy buenas perspectivas para insertarse con su producto nacional.
El especialista cubano Oscar Almazán subraya que la siembra y cuidado de la caña de azúcar orgánica requiere el total reemplazo de los fertilizantes y plaguicidas químicos por los biológicos y el uso de técnicas como la rotación y diversidad de los cultivos, porque se trata, dijo, de un producto de alta calidad, que precisa mucho control, pues tampoco puede haber química en sus fases de fabricación.
Es un azúcar de un color marrón muy claro, aunque no blanco totalmente, que se obtiene mediante la aplicación, entre otros, de un método de doble semilla, en el cual se disuelve el azúcar lograda y se vuelve a cristalizar, en un proceso de purificación.
Tanto la siembra y cultivo de la caña destinada a este proceso como su fabricación, es inspeccionada por una entidad nacional y certificada por Ecocert, firma alemana que certifica la calidad y las características del producto terminado.
Martínez Cabrera aclara que la incorporación de este ingenio villaclareño a la fabricación de azúcar orgánica “nos salvó de la paralización y, aunque al principio no fue nada fácil, aceptamos el reto, y al cabo de pocos años se han abierto grandes posibilidades y ya proyectamos nuevos negocios”.
La agricultura orgánica en Cuba incluye, hasta el momento, programas para la producción de café, cacao, miel de abeja, coco, sábila (aloe) y jugo de naranja y de toronja, que se exportan, fundamentalmente a mercados de Europa. En todos estos casos, en sustitución de los fertilizantes químicos se aplican los naturales, como estiércol, cachaza, abonos verdes, compost, humus de lombriz, aguas residuales y biofertilizantes, como resultado de las investigaciones y la experiencia de los especialistas de numerosos Centros Científicos del país.
Pero este colectivo no se duerme en los laureles. Tiene también en perspectiva otras ofertas orgánicas, de interés para europeos y asiáticos, como las frutas deshidratadas, y para producirlas solo esperan la aprobación del Ministerio del Azúcar.
Inicialmente se proponen desarrollar líneas de deshidratados de mango, piña y guayaba, a los cuales podrían sumar otras frutos de cultivos varios, además de alcohol, melaza y melado, entre otros, muy demandados en diversos mercados.
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