La Fundación para la Innovación Agraria (FIA) apoyará a pequeños y medianos productores de uva del Maule, en un proyecto a cuatro años para establecer un sitema de producción orgánico y elaborarán vino para el mercado suizo
Los primeros vinos chilenos elaborados a partir de uvas orgánicas de la Región del Maule, producidos sin uso de agroquímicos sintéticos durante la maduración de la uva, serán exportados a Suiza a contar de finales de año gracias a un proyecto que respalda la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), del Ministerio de Agricultura, y que busca diversificar la producción de vino chileno e insertarla en nuevos nichos internacionales.
El proyecto es ejecutado por el Instituto de Investigaciones Agropecuarias y la Cooperativa Vitivinícola de Cauquenes, formada por medianos y pequeños viticultores de la zona que administran una superficie certificada como orgánica de 96 hectáreas y que están cambiando su sistema de producción pensando específicamente en el consumidor suizo.
Ya se han establecido en la zona tres módulos de producción orgánica, donde se incluyen variedades finas de uva como Cabernet Saouvignon y corrientes de la cepa País. Las primeras 150 botellas se enviarán entre septiembre y octubre de este año, y se espera contar con cerca de 1.800 botellas de Cabernet Saouvignon y 800 de País para finales de 2006.
Loreto Burgos, supervisora de FIA, señala que el proyecto “agregará valor a la uva para vino producida en el Maule, lo que permitirá alcanzar nuevos mercados, obtener mejores precios e impulsar un producto diferenciado que traiga una mejor calidad de vida a las familias rurales involucradas”.
La agrónoma comenta que el proyecto, además, se inicia con varias condiciones favorables: desarrolla sistemas productivos sostenibles con énfasis en aspectos socioculturales y ambientales, integra el conocimiento campesino de la vitivinicultura de la zona, se desarrollará en un clima mediterráneo donde existen pocas plagas y enfermedades y la zona presenta suelos de pH medios a ligeramente ácidos, ideales para una agricultura orgánica de este tipo, que incluso podría contribuir a la recuperación de los suelos degradados del Secano Interior del Maule.
Para presentar el proyecto a la comunidad se realizará una ceremonia mañana jueves 26 de mayo en el campus central de la Universidad Católica del Maule, en Talca. La actividad está programada a contar de las 10:00 hrs. en la Casa de Estudios ubicada en Avda. San Miguel 3605, de la capital de la VII Región.
Convenio Chile-Suiza
El objetivo central de la iniciativa es desarrollar un vino para el mercado suizo, tomando en cuenta las características del consumidor europeo e implementando estrategias de posicionamiento para el producto chileno.
El proyecto se extenderá por cuatro años y se enmarca en un convenio de colaboración firmado por el Ministro de Agricultura de Chile y el Director de la Oficina Federal de Agricultura de Suiza, mediante el cual el gobierno europeo está apoyando la producción orgánica de uvas en Cauquenes.
De acuerdo al convenio, la producción chilena de vino orgánico debe velar por aspectos como protección de plantas, uso sustentable del suelo, nutrición vegetal a partir de desechos orgánicos, sistemas de compensación ecológica, desarrollo social y desarrollo de una cadena de valor.
El proyecto trabajará para generar impactos en cuatro ámbitos: en lo social, que mejoren las condiciones de los agricultores involucrados; en lo económico, que eleven la rentabilidad actual; en lo medioambiental, que reduzcan o eliminen el uso de insumos sintéticos tóxicos; y en lo tecnológico, que incorporen nuevos enfoques productivos y nuevas tecnologías asociadas.
Mercado suizo
El consumidor suizo se caracteriza por su conciencia social y ambiental. Administra un ingreso per cápita de más de 43.000 dólares, con los cuales consume, entre otras cosas, más de 40 litros de vino al año.
Entre sus exigencias, este consumidor demanda artículos producidos bajo estrictas normas de inocuidad, y que además impacten positivamente a sus comunidades de origen generando trabajo y desarrollo local.
La población suiza ubica al sabor como uno de los atributos más importantes en la orientación de compra. Vinos complejos de tipo Cabernet Sauvignon y Chardonnay son los preferidos por los consumidores jóvenes. La población de mayor edad selecciona vinos de tipo Pinot Noir y Müller-Thurgau.
Actualmente el mercado de productos orgánicos en el mundo paga un valor más alto por aquellos bienes que están producidos y certificados bajo estas normas.
En el caso de los vinos orgánicos, este sobreprecio puede significar un incremento del orden de un 40% del valor de los productos convencionales.
Se calcula que en Chile existen más de 1.000 hectáreas de vides para vino cultivadas en régimen orgánico, de las cuales cerca de la mitad se encuentra en transición de agricultura convencional.
Esta superficie se distribuye entre la V y la VIII Región, especialmente en el Valle Central de esta franja.