Se
entiende como Desarrollo Humano,
al proceso por el que una sociedad amplía
las opciones de las personas y mejora las condiciones de vida de
sus ciudadanos a través de un incremento de los bienes con los que puede cubrir
sus necesidades básicas y complementarias, y de la creación de un entorno en
el que se respeten los derechos humanos de todos ellos.
Desde
este punto de vista, en una sociedad desarrollada, cada persona debe tener, como
mínimo, la libertad de:
-
Disfrutar
una vida prolongada y saludable.
-
Adquirir
los conocimientos que le permitan apropiar el acumulado de la cultura.
-
Participar
de las decisiones sobre el destino de su comunidad.
-
Estar
despojada del miedo a la violencia.
-
Contar
con ingresos para solventar un nivel de vida digno.
-
Tener
una vida creativa y productiva
-
Difrutar del respeto por sí mismo
y de la garantía de los derechos humanos.
Siendo un
concepto en contínua evolución, año tras año es reexaminado el informe
mundial de desarrollo humano de la PNUD y se ha ampliado y profundizado el
criterio básico, incluyendo los siguientes aspectos:
• Sustentabilidad: el desarrollo
humano sostenible
satisface las necesidades de la generación actual sin comprometer la capacidad
de las generaciones futuras para satisfacer sus necesidades. Por consiguiente,
entraña consideraciones de equidad intergeneracional. Pero lo que se necesita
transmitir no es tanto la existencia de una determinada riqueza productiva, como
el potencial para lograr un nivel particular de desarrollo humano. ¿Cuál debe
ser ese nivel? Básicamente, debe entrañar la ausencia de pobreza y privación.
• Seguridad:
millones de habitantes de países en desarrollo viven al borde del desastre.
Incluso en los países industrializados, la gente está expuesta constantemente
a riesgos debido a la delincuencia, la violencia o el desempleo. Durante mucho
tiempo, la idea de la seguridad se ha relacionado con la seguridad policial. Sin
embargo, una de las necesidades más básicas es la seguridad de poder ganarse
el sustento. Junto con eso, la gente quiere además estar libre de amenazas crónicas,
como la enfermedad o la represión, así como de perturbaciones súbitas y
nocivas en su vida cotidiana. En el enfoque de desarrollo humano se insiste en
que todos deben disfrutar de un nivel de seguridad mínimo.
El
desarrollo humano nos entrega un elemento normativo para la acción: es la mejor
y más eficiente elección social que puede tomar una sociedad, porque tiene por
meta promocionar la calidad de la vida de la gente, en la medida que ésta
conjuga libertad real para elegir los propios proyectos de vida y justa
distribución y capacidades para lograrlo.
• Equidad: Se suele
pensar en la equidad en relación con la riqueza o los ingresos. Pero en el
enfoque de desarrollo humano se adopta una posición mucho más amplia,
procurando la equidad en la capacidad básica y las oportunidades. Según este
criterio, todos deben tener la oportunidad de educarse, por ejemplo, o de vivir
una vida larga y saludable.
La
promoción de la equidad
puede requerir en algunos casos que se distribuyan los recursos de manera
desigual. Los pobres, por ejemplo, pueden necesitar más ayuda estatal que los
ricos. Alguna gente, como los enfermos o los discapacitados, pueden requerir más
recursos que otros para mantenerse en el mismo nivel de capacidad.
• Potenciación: la
potenciación básica depende del aumento de la capacidad de la gente, aumento
que entraña una ampliación de las opciones y, con ello, una mayor libertad.
Pero la gente puede ejercer pocas opciones si no está protegida contra el
hambre, la necesidad y la privación.
La
potenciación entraña una connotación adicional: que en el curso de su vida
cotidiana, la gente pueda participar en la adopción de decisiones que afecten
sus vidas o apoyarlas. Podría aumentarse la capacidad de la persona, por
ejemplo, con servicios de atención primaria de la salud, pero esa persona podría
tener escasa intervención en la forma en que aumenta dicha capacidad. La gente
no debe ser beneficiaria pasiva de procesos determinados por otros. Muy por el
contrario, deben ser agentes activos de su propio desarrollo.
• Cooperación: los
seres humanos sobreviven en una compleja red de estructuras sociales, que va de
la familia al Estado, de los grupos locales de autoayuda a las empresas
multinacionales. Este sentido de pertenencia es una fuente importante de
bienestar; proporciona placer y sentido, una percepción de tener propósito y
significado.
El
desarrollo humano entraña necesariamente una preocupación por la cultura –la
forma en que las personas deciden vivir juntas- porque es la sensación de
cohesión social basada en la cultura y en valores y creencias compartidos lo
que plasma el desarrollo humano
individual. Si la gente vive junta, si coopera de manera de enriquecerse recíprocamente,
amplía sus opciones individuales. De esta manera, el desarrollo
humano se preocupa no sólo por la
gente como individuos sino además por la forma en que estos interactúan y
cooperan en las comunidades.
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